Liliana Aldai
entrevista por casa del mango
Ilustración, las infinitas vidas de un dibujo
del 6 de agosto al 4 de septiembre

“Dibujar es un derecho. Cuando una dibuja, la cabeza y el corazón bailan. Cuando una dibuja, la capacidad de percepción se amplía y la empatía hace que seamos conscientes de la realidad del OTRO. Si en general no nos hubieran dicho tantas veces de pequeños: ¨eso no se parece a la realidad, no estás copiando bien¨; cada persona podría disfrutar de esta forma de expresión, de este don que, como la palabra, es capaz de transformar realidades”.

Liliana Aldai nació en Euskadi, España, en mayo de 1978. En el 2004 llegó a Guatemala donde se sintió adoptada, según sus propias palabras, e inevitablemente hizo de esta tierra uno de sus hogares. Desde el 2008, junto a Manuel Morillo, participa del proyecto cultural Casa del Mango, donde podremos ver su obra desde el 6 de agosto al 4 de septiembre.

Es artista plástica, ilustradora, diseñadora gráfica y comunicadora social: “creo que ilustro en cada trabajo que hago, en algunas ocasiones con imágenes, en otras con palabras. Me refiero a la propia etimología de la palabra Ilustrar: la de dar luz al entendimiento. Compartir conocimiento, comunicar, al final la palabra o la imagen son catalizadores para esto”.

Su infancia transcurrió entre lápices, dibujando en su mente o en el papel. “En mi infancia siempre tuve la suerte de tener muchas cosas con las que jugar a dibujar. El taller de carros de mi abuelo y la peluquería de mi mamá eran buenos surtidores de materiales para pintar ”. Años más tarde, y con la misma inquietud de infancia, ingresaría en la Universidad de Bellas Artes del País Vasco, que le brindaría el uso de un amplio abanico de técnicas artísticas que le permiten, en la actualidad, desarrollar un trabajo muy diverso.

Cuando le preguntamos por maestros que han sido referencia en su obra, nos cuenta:
“son innumerables las maestras y los maestros que han sido vitales en el desarrollo de mi trabajo, que me han ayudado a ampliar la percepción y que me han regalado nuevas formas de comunicación, y no se limitan al campo artístico propiamente dicho. Pero si tuviera que centrarme en éste, y más concretamente en el mundo de la plástica, me gustaría nombrar ilustradoras que me han hecho despegar, como Ana Juan y Elena Odriozola, Claudia Legnazzi o Poly Bernatene, a quienes pude ver dibujar. También a los ingleses Lauren Child y Quentin Blake, con sus ilustraciones para Roald Dahl”. En la pintura y el dibujo, por otro lado, destaca la mirada de los maestros guatemaltecos Alexis Rojas, Arnoldo Ramírez Amaya “El Tecolote” y Elmar Rojas, y la influencia de clásicos como El Bosco, Odilon Redon, William Blake, Paul Klee, Egon schiele, o el universo intimista de Xul Solar o Leonora Carrington en equilibrio con la contundencia de reflejo social de Diego Rivera y el pintor ecuatoriano Oswaldo Guayasamín.

En la actualidad, Liliana trabaja como comunicadora social para organizaciones, en la elaboración de material educativo, y como ilustradora para editoriales como Graó, Alfaguara, Magna Terra y Perinola; sin dejar de lado su derecho a dibujar o el proyecto cultural Casa del Mango, donde también da clases de pintura y dibujo y talleres de ilustración especializados.





Para ver más de sus trabajos:
http://www.lilialdai.blogspot.com/,
y http://www.artequemedia.blogspot.com/.
Y para contactarse con ella o con el proyecto Casa del Mango escribir a:
lacasadelmango@gmail.com,
o lilialdai@gmail.com

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